Influencia online. Klout miente.

Influencia online. Klout miente.
 

Klout es uno de los medidores de influencia online más populares, hay unos cuantos más, pero Klout  se ha convertido en el más popular, tanto por sus seguidores como por sus detractores. No deja a nadie indiferente (pese a lo que digan).

En el título digo que este medidor de influencia online, Klout, miente y lo digo sin tapujos, eso sí, es como un niño pequeño, miente solo si le enseñas a mentir, las cosas como son.

Influencia online. Klout miente

Antes de nada, agradecer a Juan Carlos Mejía Ll en primer lugar por añadirme a la lista de influyentes en este artículo Ranking de influenciadores de Social Media y Marketing Digital de su blog juancmejia.com,  y sobre todo, por darme la idea para este artículo en elhombredeamarillo, que sino luego se me olvida y no es plan, justo es el reconocimiento.

 

OJO!! Estoy entre los 25 con más influencia online en marketing social media de habla hispana, que no es moco de pavo (lo digo por auto complacerme y presumir, si estuviese en el 27 diría entre los 30 y si fuese el último entre los 100, faltaría más) compartiendo cartel con figuras “Klouteras” como el señor Jota (Jose Antonio Antolín), el señor Alfredo Vela, Doña Vilma Nuñez, Don  Juan Merodio… vamos que me derrito solo de pensarlo.

No me voy a dejar desde luego a influyentes (Online y offline) como Esther Turón, Albert Ramos Catalán, Miguel Florido, Isabel Iniesta (Paisanica mía y de Esther) Rolando Cuevas, y el mismo Juan Carlos Mejía, algunos de estos amigos personales, estoy que me escurro por los costados de la silla.

Y he dicho figuras “klouteras” porque personalmente creo que lo de la influencia online, creo, va marcada por otras pautas y no siempre las de Klout. Desde luego que el número es el número, pero ni marca conocimientos de marketing, ni de social media, ni marca la influencia online, todo eso lleva un proceso natural y si se manipula al final se ve. La verdad es que yo aquí he visto mentiras, quizás no lo vea la máquina de Klout, bueno, mejor lo explico más adelante.

 

Klout miente, sí, miente.

Pero como ya he dicho, solo lo hace si le enseñas a mentir, y ¡no! no te voy a decir como engañarle. Pero puede que encuentres alguna pista, aunque si miras en él tu influencia online desde hace tiempo y a menudo, seguramente las pistas que encuentres ya las conoces.

Uno de los puntos más destacados del algoritmo de klout para medir la influencia online, es que tiene en cuenta sus propios influyentes. Es lógico que una herramienta mejore sus rankings de posición si usas la herramienta, es el gancho lógico, pero que se base en sus propios rankings de influencia online para dar puntos de “influyentes”… no sé, igual esto puede dar una idea de cómo hacer que mienta. O vamos a ser políticamente correctos, de cómo forzar tú nivel de Klout.

Otra de las cosas que mide Klout es el número de redes que das de alta, esto también puede determinar “su nivel de influencia online” realmente maneja números y los números se pueden manipular, podemos hacer que se interpreten de diferentes maneras, a más redes, más posibilidades (ojo, he dicho posibilidades, esto no quiere decir que aumente tu número de forma segura)  aunque lo más potente es la interacción ¿Puedes forzar la interacción con otros en las redes sociales? Pues sí, por supuesto que se puede, y además de forma sencilla, incluso utilizar a otros para mejorar tus interacciones. Pero eso ahora mismo, es harina de otro costal, aunque afecta directamente a tu influencia online.

Incluso hay gente que mejora su “influencia online” usando un porrón de perfiles propios (que no digo que hagan mal, pero seamos sinceros, son influyentes de ellos mismos), solo hay que saber dónde sacar jugo para que el número levante.

La cuestión es que mezclando unas cuantas acciones puedes tener un nivel de Klout alto, muy alto, pero… ¿Real?

Los números de seguidores en las redes ¿mejoran en Klout? Pues oye, todo ayuda, pero lo cierto es que no es el porcentaje que más ayuda en el algoritmo, de hecho, luego lo vemos en una imagen. Así, que eso de tener un montón de seguidores “fantasma”, pues como que no, no te va a dar el tirón, es más te bajará, al tener muchos seguidores y poca interacción el cálculo de porcentaje es desfavorable, así que cuidado con lo que haces.

Y por último (yo lo he experimentado) el espejismo de Klout, ahí también miente.  A través de altas interacciones durante un tiempo limitado, bien sea por difusión, por conversación, por todo junto o ninguna de las nombradas, de la noche a la mañana nuestra posición de influencia online sube como la espuma, pero como he dicho es solamente un espejismo, ni tenemos realmente ese Klout, ni lo mantendremos mucho tiempo. Una vez se normalice (por decirlo de alguna manera) la interacción, la influencia online que tienes según Klout cogerá la rampa de descenso, o eso, o ves la forma de mantenerlo, pero ya te aviso que hay que estar pendiente de tooooodas las acciones que son necesarias para no bajar.

 

Dioses de barro y dioses de porcelana.

Lo cierto, es que después de ver la gráfica que nos ha presentado en su post Juan Carlos y por muy contento que yo esté con mi puesto con el que puedo presumir de mi influencia online (por cierto, siempre añado online a la influencia, pero aparte de que quiero que quede claro donde, hay una influencia fuera de las redes sociales, del mundo marketing social media, SEO, etc… muy importante)  pero reconozco que digan lo que digan las métricas de Klout, en esta misma lista hay, y lo digo sin temor a equivocaciones, gente con una influencia online y offline muy, muy potente y están en puestos más bajos que el mío, gente que lo que dicen dentro de su campo, va  a misa, y sin embargo, viendo listas por todos sitios, puede dar la sensación de que no son tanto ¿Miente o no miente?

influencia online. Infografía de influyentes.
Influencia online.
Infografía de influyentes.
Fuente: http://www.juancmejia.com/

 

Sin embargo, hay gente por encima de ellos, que como he dicho son dioses de barro, que solamente influyen en las listas, en el momento que se les conoce y se les ve caminar, uno se da cuenta que lo único que marcan es presencia online, no influencia online.

A klout se le puede engañar, eso ya está más que claro, Klout no es Dios y no lo ve todo (Google sí lo ve todo, Google sí es Dios y acepta los engaños que él quiere –ahora igual me he pasado jajjajja– ) Esto, sigo diciendo, es como cuando éramos pequeños y en la escuela nos decían, solo te engañas a ti mismos, Google… perdón, dios lo ve todo y no le engañas. Pues en este mundo del marketing social media, no solo te ve dios, sino que te ven muuuuuuchos ojos y al final, todos nos vamos dando cuenta de todo, y si el señor Klout y su métrica de influencia online no ve la gente que le engaña, los demás sí que nos terminamos dando cuenta, y los dioses de barro terminen siendo de arena que se la lleva el viento.

 

Mi Klout está vivo, mi influencia online varía, oscila constantemente.

Mi influencia online viva

¿Por qué crees que te digo esto?

Mi influencia online según Klout está viva, mis métricas suben y bajan constantemente, y no, no me importa, estoy encantado de que sea así, eso es porque mi interacción varía, no está forzada, varía según la situación, según mis contenidos, según mi estado, según el interés que despierto. No me obsesiono con Klout, miro las métricas pero no me obsesiono, no pretendo llevar una regularidad y sobre todo no fuerzo un estado, una “influencia online” que no tengo, no lo necesito.

Obsesionarse con algo no es bueno, y sinceramente, lleva a desarrollar más trabajo del necesario, lo justo es esforzarse en una influencia online y offline cierta y que te haga destacar por tus trabajos, conocimiento y/o buen hacer en este mundo del marketing social media.

Lo miro, desde luego que lo hago, y para mí es perfecto para ver la expectación y donde he bajado estudiar qué pasa con mis publicaciones, pero eso, solo es una guía, no pretendo demostrar nada con él y por supuesto, con mi número, no presumo, sería una estupidez presumir de el porcentaje de influencia online que marca una aplicación.

Entonces ¿a parte de un autocontrol, sirve de algo?

Mira, algo se puede conseguir, o por lo menos se podía, como por ejemplo, descuentos o entradas gratuitas a eventos, a mi me los han ofrecido solo por estar por encima de 62, ahí Klout ya te considera influyente, lo malo (que de malo no tiene nada) es que algunos organizadores se han dado cuenta que hay “influyentes”, que no tienen influencia online, vamos ni offline, es más que algunos apenas están considerados como influencers, por lo menos por ignorantes como yo (y a lo mejor tú) que llevamos más de una semana o quince días dentro de estos medios.

Solo nos quedan ya, esos que sí tienen o han tenido influencia online que no creen en Klout. Totalmente de acuerdo y lo acepto, eso sí, bajo esta reflexión, lo que no puedes es ser una diva (o divo) creer que con tu cara bonita es bastante y no interactuar con la gente, no deniegues de Klout por el hecho de que el no te considere influyente, cúrratelo ¡coñe! Y no vivas de rentas (jejejejejjeej)

 

Conclusiones:

Klout es Klout con todas sus consecuencias, ni bueno, ni malo, como casi todo.

  1. Las métricas en las que se basa Klout para la influencia online se pueden manipular para que mienta.
  2. Ni están todos los que son, ni son todos los que están.
    No tener más número tenemos más influencia online, el número no hace al monje.
  3. No saltes de contento, puede ser un espejismo.
  4. Deja que tu influencia online fluya como fluyes tú, que esté viva.
  5. Obsesionarte con Klout, te hace trabajar más que si solo te preocupas de atender a tus seguidores y el resultado puede ser igual de bueno.
  6. Puedes enseñar a Klout a mentir, pero tarde o temprano los demás se acabarán dando cuenta.

 

Si te ha gustado, ahora vas y lo tuiteas y si no, lo tuiteas también, para que la gente vea lo malo que es y me pongan verde. También me vale que lo pongas en facebook, Google + o en todos que se te ocurran.

Nota: ¡Ale! Este post ha sido un inciso, luego vuelvo a la Marca personal continuando con el primer post de este blog, esta vez, te contaré el tema de la personalidad ¿te apuntas? Pues suscríbete y te enteraras nada más que lo publique.
Al margen: Ya que al mozo parece que le hacía ilusión, voy a nombrar a Enrique F. Brull (el hombre berenjena, a ver si me nombra a mi en algún post) que además igual le saco algo de difusión. Jejejej.

Marca personal. El color es marca.

Marca personal. El color es marca.
 

Esta entrada va dirigida a la marca personal, concretamente al color de la marca, llevaba ya días rondando mi cabeza, incluso antes de tener este blog, llevaba ya tantos rebotes entre mis neuronas cerebrales que pensé que iba a salir llena de bollos, como mi primer coche.

La idea es que sea el primer post sobre marca personal, pero no el último.

Permíteme que te tutee, bueno, en realidad me da lo mismo lo permitas o no, lo voy a hacer de todos formas.

Te voy a poner un ejercicio muy sencillo para  empezar este primer post del blog. Mira esta foto, fíjate bien. Y después contesta a la pregunta que la sigue.

Marca personal, de amarillo en IMDBCN2015

¿Sabrías decir donde estoy? ¿Quién soy entre tanta gente?

¿Necesitas pistas? Venga ahí van:

  1. ¿Cuál es el título de este blog? http://elhombredeamarillo.com
  2. Esta es mi página de fans en facebook (hasta te dejo darle a me gusta si quieres): elhombredeamarillo.con Fan Page
  3. Este es mi perfil de facebook: Jesus AF facebook
  4. Este es mi twitter: @JesusAnFor
  5. Mi otro blog: Jesus webmaster. (Yellow Webmaster)

Creo que ya son bastantes pistas… ¿has necesitado todas?

Para contestar, click aquí  , o puedes hacerlo cuando termines de leer, el camino es el mismo, pero un poco más largo, eso sí, merece la pena, te lo digo yo.

Bueno, volviendo a la foto, no, a ver… no estoy guapo ¡SOY guapo! Pero lo que nos ocupa es la marca personal, concretamente el color de la marca personal.

Voy a explicarte un poco la experiencia de ese día, que es el resultado de trabajar el color de mi marca personal y por supuesto, dar esa imagen.

Corría el año…  bueno, mejor dicho, hace unos días se celebró en Barcelona el primer congreso de marketing emocional, “inbound marketing day Barcelona 2015” y ya que intervenía en él mi socia Esther Turón, pues no me lo podía perder. Como es lógico, en eventos de este tipo, con gente como si fuese una boda de alta alcurnia, grandes ponentes y grandes “escuchantes”, yo tenía que sacar mi marca personal a relucir, tenía que estar allí con identidad propia, así que me calcé una gorra en la cabeza y me envainé en una camiseta amarilla. ¿Resultado? Tanto la gente con la que hablo a menudo en redes sociales como con la que no lo hago tan a menudo no necesitó ningún esfuerzo para conocerme, al contrario, a mí si algunas personas no me dicen quienes son, lo tenia  “jodío”. No me acerqué a nadie (y no por ser famoso) sino porque era más sencillo reconocerme a mí que a la mayoría y todo, por el color de mi marca personal.

Que se reconozca el color o colores de una marca personal o de empresa, no es casualidad.

Cuando yo comencé en esto del social media (no voy a dar fechas) una de las primeras cosas que oí en una ponencia en esta tan hermosa y generosa ciudad donde vivo, Zaragoza, fue que había que usar imágenes atractivas e identificativas en los perfiles de las redes sociales, yo por entonces no es que estuviese empezando con mi marca personal, vamos es que ni siquiera me lo había planteado, pero como es lógico empecé a experimentar y a buscar mi visibilidad desde el avatar.

Probé con mi cara, con diferentes atuendos, con colores de fondo, con imágenes de fondo, vamos todo lo que se me ocurrió, pero siempre dejé algo fijo en cada foto y cada imagen, una gorra, ya tenía un distintivo, que aunque no es nada que llame la atención en exceso, si que reducía el grupo que usase esa “insignia” en su imagen y su marca personal.

Poco más tarde y buscando que se me viese de forma más inmediata comencé a experimentar con colores de fondo, más neutros, más llamativos, combinados, etc. Desde luego, no estaba menos de una semana con la misma imagen, no era el tema cambiar todos los días, aparte de no volver locos a los demás, nunca hubiese encontrado el color de mi marca personal, es más, creo que aún estaría buscando. Si te soy sincero, no creas que me costó tanto y lo mejor es que fue un color que no analicé, con los anteriores lo hice, que si este color significa esto, que si este otro está relacionado o se relaciona intuitivamente con este otro, que si este señor o esta señora utiliza este color en su marca personal y parece que le da presencia…

Al final, me vino a la cabeza un color, el amarillo, como he dicho, esta vez en lo único que pensé es que mi marca personal se vería más, no busque relaciones ni significados, simplemente me gustaba y creí que sería buena idea. Al poco tiempo de usarlo como fondo, un amigo “no conocido” (y digo no conocido porque aún no he llegado a conocerlo en persona) por cierto, con un símbolo muy identificativo en su marca personal, me dijo: “el día que te quites el color amarillo, no te reconozco” no pude más que reírme y pensar que era un exagerado;  pero… tenía razón.

Ya había dado un paso más,  mi marca tenía un símbolo!  la gorra, y un color! el amarillo.

 

Afianzando el color de mi marca personal.

Una vez decidido por cuál iba a ser el color de mi marca personal, tenía que hacerlo distintivo y conseguir que se me asociase a él, para ello, una estrategia sencilla y, por lo menos en mi caso, muy eficaz.

Poco a poco fui poniendo fondos amarillos en todos los avatares de mis redes sociales (sin olvidarme la gorra, sobre todo no había que coger frio),  más tarde empecé a cambiar las imágenes, con un claro predominante del mismo color, en las cabeceras tanto de twitter como de Facebook, las dos redes con más presencia para mí y por último, sobre todo en facebook, donde soy muy activo, empecé a publicar posts con todo lo amarillo que me encontraba: paisajes, árboles, coches, camiones, motos, paraguas, libros, frases, bodegones, cuadros… no me importaba el tono, simplemente que fuese AMARILLO, e insistí en todo eso. Lo hice de tal forma que muchos de mis amigos y seguidores pensaban que estaba enamorado del amarillo, y me gusta, pero sin ánimo de ofender a nadie, de momento me gustan las españolas, las asiáticas me pillan un poco lejos (o quizás no tan lejos, jejejeje) una cosa es mi marca personal y otra obsesión compulsiva.

Cada cierto tiempo hacia una tirada (sin agobiar) del amarillo y aunque ahora mismo, las publicaciones con este color son un poco menos “agresivas” sigo reforzando el amarillo de mi marca personal.
Llegué a un punto, que una buena amiga social media (Alicia Ruiz), tras cambiar mi foto de facebook se saltó posts míos y al darse cuenta de uno, directamente me dijo que sin el amarillo no me reconocía (de ésto como ya os he dicho, ya estaba avisado, y ante mi asombro, pasó, con otra persona, pero pasó) A partir de ahí y sabiendo ya que yo era amarillo por encima de todo, decidí cambiar el avatar manteniendo el color, siempre con el amarillo predominando en la imagen, cambiar mi fotografía por la imagen de mi gorra en amarillo y negro y con el fondo característico, incluso la he tenido en rosa (por el tema del cáncer) con los bordes amarillos. He dejado el fondo amarillo de mi marca personal y he puesto un monigote hecho con el ratón.
El resultado siempre es el mismo, la gente no ha tardado nada en reconocerme, algo que no me ha pasado si he eliminado el color.

Jesus AF. Marca personal
Mi primera foto con el fondo amarillo en mi marca personal
Marca personal Jesus AF Logo gorra, amarillo y negro
Logo gorra, amarillo y negro, cambio en mi marca personal
marca personal. Foto Facebook actual
Foto actual en Redes Sociales.
cambio en la marca personal Monigote para facebook
básico en amarillo y negro.

Aunque en las imágenes que pongo en mis posts me da lo mismo el tono de amarillos (algunas incluso más naranjas que amarillos) sí que es cierto que desde hace mucho tiempo, el color del pantone siempre es el mismo, tengo ya definido el color en RGB y en formato numérico (hexadecimal) e incluso en CMYK para impresión (Cian, Magenta, YEEEEELOW y blacK).

Ejemplos de la influencia de color o colores.

 

Tanto para el color de la marca personal como para la marca de empresa, mi consejo es que minimicéis, si son tres mejor que más de tres, si son dos, mejor que tres y si es uno, mejor que dos.

 

Esto no quita para que se pueda identificar una marca personal o de empresa por más de un color, de hecho, aunque en la mía el principal o predomine es el mismo, hay siempre un color secundario ¿os atrevéis a decirme cual es?

Os dejo unos pocos ejemplos con los que creo vais a tener poca dificultad de comprender.

  • ¿Crees que es necesario entender lo que pone en esta imagen para saber de qué marca se trata?
    Color e imagen en la marca personal y de empresa, coca cola
  • Este para mayores de dieciocho años. Si yo os digo “piensa en verde” ¿que marca se os viene a la cabeza? (será porque no dieron mal en los medios tradicionales, como radio y tv, con la dichosa frasecita y el color…)
    Color en la marca personal y de empresa, Heineken
  • Con esto de que fumar está muy mal visto, creo que se ha ido perdiendo un poco ya este color, pero yo he visto camisas “azul Ducados”
    Marca personal, color azul ducados
  • Y por último, yo he trabajado en una empresa, que uno de los colores que usaban para pintar módulos de me metal era “verde telefónica”.
    Verde telefonica, color en la marca personal y de empresa

 

Bueno, creo que ya he hablado un rato sobre el tema del color en el personal branding (sí, en inglés, porque me da la gana) venga va, en el tema de la marca personal y desde luego que esto se puede pasar a una marca comercial o marca de empresa.

¿Conclusión?

Pues te voy a pedir que pongas tú, tu propia conclusión en los comentarios, si quieres y te atreves, claro 😉

Bueno y ahora ya tienes un sistema para fomentar el color o colores de tu marca personal, elige uno que te guste, o como me pasó a mí, uno que te llame, que te diga: “Look, yo soy tu color.” Eso sí, recuerda, el amarillo ya está cogido, yo que tú no me mataría mucho intentando hacerme la competencia, lo tienes clarico.